78 Años de Amor y Servicio

 

Un punto de vista

Por:Francisco Javier Castañeda Cuéllar

Una estadística reciente arroja los siguientes datos: más del 50 % de la población en México reconoce que abusa del consumo de alcohol; la edad de inicio y abuso del alcohol sigue bajando (12/13 años); el número de mujeres con ingesta excesiva de alcohol casi iguala al número de los hombres que así lo hacen; el alcoholismo es la principal causa de accidentes (70 %) y 60 % de los traumatismos ya sea que vaya asociada al manejo de automóviles y/o acciones violentas; el 80 % de los divorcios están asociados al alcoholismo; 60 % de los suicidios están vinculados al alcoholismo; 38 % de los homicidios cometidos fueron por estar bajo los efectos del alcohol; 38 % de las lesiones (en la población de 15 a 25 años) se deben al consumo excesivo de alcohol y es la primera causa de mortalidad. Más del 50 % de los delincuentes juveniles vienen de familias alcohólicas; muchos hijos de alcohólicos tienen problemas de aprendizaje, mientras otros, también hijos de alcohólicos, sobrepasan la excelencia en compensación por los problemas de su casa.

Los números, de tan objetivos, parecen fríos, y lo son, y hasta parecen distantes; la realidad, sin embargo, es tan cercana, tan cotidiana, próxima. Por desgracia el alcohol es una droga socialmente aceptada, permitida y hasta alentada de diversas formas. No muchos saben, sin embargo, que el abuso del alcohol es considerado por los especialistas como la “DROGA PUERTA”: si un adolescente comienza por el consumo irrestricto de alcohol pronto querrá dar otros pasos. Hoy la cerveza es la primera etapa del consumo. Todos los adictos han comenzado por este primer paso. La gran mayoría, por desgracia, no sabe que la adicción a las drogas es una enfermedad absolutamente predecible. Y todos deberían saber que cualquier adicción es una enfermedad evolutiva.

Pero, ¿qué es el alcoholismo? El alcoholismo (dependencia del alcohol) ocurre cuando aparecen signos de adicción física al alcohol y el sujeto continúa bebiendo a pesar de los problemas con la salud física, la salud mental y las responsabilidades sociales, familiares o laborales. Es una de las adicciones más comunes en el mundo y es causa de problemas familiares, legales, psicológicos y económicos. El alcohol puede (de hecho, lo hace) controlar la vida y las relaciones de la persona. Se define adicción cuando hay una dependencia sicológica y física de la sustancia. Se sabe que un alcohólico es alguien a quien la bebida causa un continuo problema en cualquier aspecto de su vida y que el alcoholismo  es una enfermedad del cuerpo, de la mente y del espíritu y que es, además, una enfermedad incurable, progresiva y mortal.

Para quien lo quiera (aunque muchos lo necesiten) está la fraternidad mundial de Alcohólicos Anónimos que es una agrupación de alcohólicos recuperados que se ayudan unos a otros a mantener su sobriedad y comparten libremente las experiencias de su recuperación con otros hombres y mujeres que también tienen problemas con la bebida. Los 12 PASOS (“El objetivo de los Pasos de recuperación es el de convertir a cada miembro de AA en un SER SANO E ÍNTEGRO, unido con Dios.” (El lenguaje del corazón), las 12 TRADICIONES y los 12 CONCEPTOS PARA EL SERVICIO MUNDIAL son un PROGRAMA SUGERIDO COMPLETO DE RECUPERACIÓN en los conocidos como “grupos de hora y media” (que es el tiempo que duran las sesiones, respetando los derechos humanos de la comunidad que conforma) o también “grupos tradicionales” (pues se ajustan a las 12 Tradiciones); grupos que no organizan retiros de ninguna índole, ni cuentan con servicios de internamiento como granjas y anexos; donde se aprende a VIVIR SIN alcohol y SÓLO POR HOY donde se puede no sólo DEJAR DE BEBER, SINO DEJAR DE SUFRIR Y, SOBRE TODO, DEJAR DE HACER SUFRIR. Dicen los que saben que los 12 Pasos, las 12 Tradiciones y los 12 Conceptos son algo más que una herramienta para dejar de beber: son un programa de desarrollo, de crecimiento humano.

 

 

A 78 años de distancia de la creación de Alcohólicos Anónimos, más de dos millones de personas (desde adolescentes hasta octogenarios) se encuentran en el camino de la recuperación y la sobriedad.

Estas son algunas fechas significativas en la historia de AA: el 10 de junio de 1935 nace AA en Akron, Ohio, Estados Unidos; en 1939 aparece el texto básico o Libro Grande, durante mucho tiempo llamado El libro azul.; el 1º de marzo de 1941, en el Saturday Evening Post, aparece publicado el artículo Alcohólicos Anónimos de Jack Alexander; este mensaje de vida de AA llega a México el 3 de enero de 1946; el 18 de septiembre de 1946, AA llevó a cabo la primera Junta de Información Pública en el Teatro del Pueblo de la ciudad de México; y en el año de 1956 nace el primer grupo de habla hispana llamado “Hospital Central Militar” que después cambió su nombre por el “Distrito Federal”; el 6 de enero de 1971, a través de Alanón, el mensaje de AA llega a Tehuacán fundándose en esa fecha el grupo pionero “Paz y fortaleza” que después de 42 años mantiene abiertas sus puertas.

Aquí está, pues, este paciente, miserablemente confuso, infeliz, pisoteado por un miedo pánico, este alcohólico activo, gran bebedor, colérico confundido, casi siempre escaso de dinero, usualmente borracho, beligerante desesperado, ocultando una honda convicción de inutilidad tras una ofensiva arrogancia.

En esta fraternidad, los que hemos vivido la oscuridad del alcoholismo, tenemos ahora la experiencia de que el dolor, la soledad y el sufrimiento van desapareciendo, como desaparecen las tinieblas de la noche ante el paso de un nuevo y luminoso día. Aquí se me devuelve la vida cuando antes busqué la muerte, y no por valor, sino por miedo constante a la vida misma.

A esta fraternidad hemos llegado aquellos que un día no tuvimos aliento de vida, que carecimos (porque nosotros mismos nos lo negamos) de amor, cariño, respeto, comprensión; auto destructores y otro-destructores que en nuestras manos teníamos la vida de los demás y que fuimos irresponsables, llenos de resentimientos y frustraciones. Aquí estamos aquellos que acarreamos mal entendimiento, resentimiento feroz, inseguridad económica, vidas torcidas de niños que no son culpables, esposas y esposos, madres, padres, hijos, hermanos y otros parientes apesadumbrados, amigos y patrones descontentos. Aquí estamos los que sabemos del remordimiento, el terror y la angustia de la mañana siguiente; los que podemos describir vívidamente la soledad y la desesperación desde el cenagal de la auto conmiseración; aquí estamos los enfermos física y mentalmente, aquellos locos que vivieron de espaldas a la realidad y que, ahora, nos hemos vuelto al calor de las llamas y a la frescura del agua de una nueva vida. Un Poder Superior a nosotros mismos nos ha rescatado de las arenas movedizas y nos ha llevado a tierra firme. A Él le pedimos que nos ayude en nuestra lucha por recuperar la dignidad y por darle significado a la vida.

Me prometieron: vas a conocer una libertad y una felicidad nuevas; no te lamentarás por el pasado ni desearás cerrar la puerta que te lleva a él; comprenderás el significado de la palabra serenidad y conocerás la paz; sin importar lo bajo a que hayas llegado, percibirás cómo tu experiencia puede beneficiar a otros; desaparecerá ese sentimiento de inutilidad y lástima de ti mismo; perderás el interés en cosas egoístas y te interesarás en tus compañeros; se desvanecerá la ambición personal; tu actitud y tu punto de vista sobre la vida cambiarán; se te quitará el miedo a la gente y a la inseguridad económica; intuitivamente sabrás manejar situaciones que antes te desesperaban; comprenderás que Dios está haciendo por nosotros lo que nosotros mismos no podíamos hacer (Libro Grande). Es absolutamente cierto, compañero: tu vida y mi vida, antes de conocernos, no eran sino vacilantes velas en medio de la tormenta y a punto de extinguirse.

El Dr. Bob afirmaba que los 12 pasos se resumen en las palabras AMOR Y SERVICIO. Por eso, por esos 78 años, gracias al Poder Superior (yo le llamo Dios) a nombre de tantos y tantas que, alrededor del mundo, han recuperado, fundamentalmente, la vida.

En lo que ahora conocemos como su charla de despedida, el Dr. Bob, decía (y esto es un principio universal, aplicable tanto a alcohólicos como a no alcohólicos): “Recordemos, también, vigilar a ese descarriado miembro que es la lengua y si deseamos utilizarla, hagámoslo con bondad, consideración y tolerancia.”

ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS ES EL MILAGRO DEL SIGLO VEINTE.

Si usted tiene problemas con su manera de beber, o conoce a alguien que los tenga, sepan que hay una solución: la fraternidad universal de Alcohólicos Anónimos. Quizá llegue el momento (ojalá tenga Ud. La oportunidad) en que firmemente convencido pueda decir, porque lo ha hecho vivencia: DEJAR DE BEBER NO ES MORIR, ES EMPEZAR A VIVIR.

El punto de vista expresado en estas líneas es propio del autor (en este caso mayormente compilador) y de ninguna manera oficial de A.A. (“Debemos reconocer que nuestra capacidad para hablar acerca del alcoholismo está limitada subjetivamente a los hechos de A.A. y a su programa de recuperación”. Manual de información pública).

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