¿¿¿Cómo elegir a un Candidato???

candidato

“El Observador”

 

Primeramente debemos remarcar que ellos formarán nuestro sistema político, tomarán decisiones críticas sobre la economía municipal y cada una de sus dependencias, representan las esperanzas e intereses de cada ciudadano en Tehuacán. Dado esto, siempre me sorprende que relativamente poca atención se enfoca en examinar detenidamente si alguien que sirve en o se presenta para un cargo público,  tiene los atributos personales necesarios para ser miembros efectivos y consolidar una verdadera institución. Si el comportamiento de alguien es turbio o desagradable, eso atraería atención, pero las cualidades y habilidades que diferencian los buenos servidores públicos deben atraer más atención.

La cualidad principal entre ellas es la sinceridad. El público puede creer que la política es un negocio sucio, pero los Candidatos y las autoridades deben de ser dignos, deben entender que para trabajar juntos durante más de 4 años (actualmente), tienen que ser sinceros con sus colegas.

Además que deben ser buenos comunicadores que sinceramente gustan a todo tipo de persona y están cómodos hablando con los Ciudadanos en todo tipo de ambiente, son accesibles a ambos los grandes y los humildes, son sensibles al humor del ambiente, saben cómo leer un público, y son rápidos a responder, abiertos a otros puntos de vista, y saben que mientras puedan discutir con alguien sobre un tema, es probable que estén trabajando en él o ella sobre otro tema en el futuro.

Y quizás lo más importante, que entienden que la política es un dado y toma, y la habilidad de encontrar un bien común. Un buen servidor público escucha muy atentamente a los del otro lado, no sólo para aprender sus razones, pero especialmente para aprender cuánto los puede empujar y cuánto hay que empujarlos para llegar a un consenso.

Esto es porqué la política da mucha importancia a lo recursivo y la inteligencia y un problema lo puede convertir en un arma; diciendo que todo lo bueno está en su lado y que todo lo malo está con la oposición, entonces nunca logrará nada. Los buenos políticos persisten en intentar forjar un acuerdo sobre metas precisas y que toman la derrota con calma; saben que los contratiempos y la crítica vienen con el territorio y rápidamente aprenden de ellos y siguen adelante.

Finalmente, nunca olvidarán de dónde son y lucharán por no sucumbir. Entienden territorio, siguen fieles a los ideales de la Ciudadanía  y tienen una fe perdurable en la consideración, la inteligencia, y el patriotismo de los votantes. Sin eso, es casi imposible ser un representante verdadero y no lo deben olvidar.

Por último es importante lo siguiente:

  1. Si un candidato del mismo color está deseoso de darle continuidad al proyecto de su antecesor, debe ser consciente de que las exigencias son mayores, de que debe apoyar a las contralorías Sociales y debe de evitar promover alcances que no logrará.
  2. Si un candidato es de distinto color que la actual administración, debe recapitular muy profundamente sus iniciativas, no podrá empezar de ceros porque ya existe una base y lo principal, que todos los errores por mínimos o mayores se hayan cometido, deberá reforzarlos e implementar innovación.

En la actualidad uno como Ciudadano debe exigir que las nuevas administraciones no empiecen de cero, deben continuar con los temas incompletos, deberán subrayar las anomalías bajo los términos de Transparencia y Rendición de cuentas e iniciar los procedimientos respectivos en caso de ser necesarios, pero nunca tratar de encontrar desde sus campañas el hilo negro, esto solo implica retroceso, pérdida de tiempo y desatención Ciudadana,

Un candidato y un servidor público deben capacitarse continuamente, nunca debe proyectar ideales sobre obras magnas, estas solitas se darán con el tiempo, siempre y cuando la prioridad sea la Participación Ciudadana, porque de ellos se activaran los proyectos ejemplos.

Por último un candidato debe ser muy observador para detectar la problemática inmediata de cada zona, de cada colonia, de cada región y adecuarlas a sus propuestas de realidad, debe estar dispuesto a que en cualquier momento puede ser evaluado por cualquier ciudadano y ser reprendido de así merecerlo. El próximo servidor público nunca debe olvidar, que él es lo que un Gerente para una empresa: “un trabajador de nuestro municipio”.

No olvides Ciudadano; que el mal candidato y servidor público se forman por tu poca exigencia sea del color que sea, que lo critiques sin argumentos, que le reclames sin agallas y sobre todo que lo  enfrentes sin organización.

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