Conoce a las niñas levantadoras de pesas

DEPORTES.- En un frío sábado de febrero, Etta Nichols se pavoneaba con orgullo mientras caminaba hacia el Salón B1 del Spokane Convention Center en Washington para ejecutar su tercer peso muerto del día. “Esta tiene cinco kilos extra del doble de su peso corporal”, alardeaba un presentador a través del altavoz, provocando que la multitud estallara en ovaciones.

Etta se puso en cuclillas de manera correcta, gracias a su rutina de preparación de tres veces por semana con Eric Cafferty, su entrenador, y exhaló confiadamente mientras levantaba y sostenía en el aire una haltera de 65 kilos.

Durante los últimos siete meses, Etta ha estado totalmente comprometida con el deporte de levantamiento de potencia y ha establecido doce marcas nuevas en Estados Unidos. Tiene 11 años y pesa 29 kilos y medio.

“No solo me gusta el levantamiento de pesas; me encanta”, dijo. “Me hace sentir poderosa, como si fuera capaz de hacer cualquier cosa”.

Etta Nichols durante su rutina de ejercicios con Eric Cafferty, su entrenador, en el Mecca Gym en Meridian, Idaho CreditAlex Hecht para The New York Times

Damiyah Smith de Oklahoma, también de 11 años, comenzó a levantar pesas en cuarto grado y es conocida como la Princesa Potencia (Powerhouse Princess). Se ha convertido en una competidora esencial en el circuito juvenil: ha logrado veintidós récords mundiales a lo largo de dos años y fundó su propia marca de artículos deportivos para niños, Powerhouse Athletics.

Garret Stinchcomb, de 12 años y también de Oklahoma, comenzó a levantar pesas cuando tenía 8 años con el fin de mejorar su desempeño en otros deportes; sin embargo, encontró su vocación en el levantamiento de potencia. Durante los tres años en los que ha competido, ha acumulado veintiséis títulos nacionales, nueve récords mundiales y dos medallas de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud.

Finalmente, tenemos a Luma Valones, de solo 5 años, quien hace levantamiento de peso muerto, sentadilla y fuerza en banco desde que tiene 3 años. Luma, quien asiste a clases de preescolar, tiene su propia página privada de Instagram llamada “HappyLuma”. Su madre, Nicole Lacanglacang, una diseñadora gráfica de 36 años, usa ese espacio virtual para compartir videos de su hija que levanta triunfante un par de pesas color rosa sobre su pecho.

En febrero de 2016, Lacanglacang, quien también es levantadora de pesas, comenzó a entrenar a su hija en su garaje con una haltera hecha en casa con un tubo de PVC de un kilogramo y medio. El peso muerto máximo de Luma es de 24 kilogramos, lo que supera en ocho kilos su peso corporal.

Lacanglacang explicó que el levantamiento de pesas le ha dado a su hija más confianza en sí misma y también le ayuda a crear una imagen corporal positiva. “Dice que quiere ser más grande, que no quiere brazos flacuchos, sino grandes músculos”, cuenta. Luma lo confirma declarando con euforia que lo que ella quiere es “ser la persona más fuerte del universo”.

Luma durante su entrenamiento en casa CreditJason Henry para The New York Times

En años recientes, las categorías infantiles del levantamiento de potencia han cobrado importancia gracias al apoyo de organizaciones como USA Powerlifting, que organiza una competencia juvenil anual donde Etta Nichols participó hace poco. “Es como el supertazón del levantamiento de potencia”, dijo Etta. Ese evento fue convocado por primera vez en 2015, para niños de 8 a 13 años, como respuesta a las peticiones cada vez más numerosas de los jóvenes y sus padres en todo el país.

Los veteranos del deporte también dicen que se ha vuelto más popular gracias a su nueva presencia en las redes sociales. Las niñas como Etta, que publican sus últimas aventuras en el gimnasio o en su página personal de Instagram, se han convertido en embajadoras no oficiales de la disciplina.

Las más jóvenes, como Luma Valones, admiran a personalidades del deporte como “Meg Squats”, el alias de Meg Gallagher, quien frecuentemente le manda saludos a su escuadrón de seguidores a los que llama “Strong Strong Friends”. Además, el levantamiento de potencia tiene sus propias etiquetas en redes sociales, como #KidsWhoPowerLift (Niños que hacen levantamiento de potencia).

Cuestiones de seguridad

Muchos miembros de la industria hablan con vehemencia de los potenciales beneficios del deporte para sus participantes más jóvenes. “El levantamiento de pesas ayuda a que los niños desarrollen tejido conectivo, como los ligamentos y tendones, además de músculos y huesos; también ayuda a forjar una fortaleza esencial”, dijo Tom DeLong, director de Educación Científica del Consejo Nacional de Entrenadores Personales Certificados y la USPA.

Sin embargo, algunos profesionales de la medicina y otras personas no son tan entusiastas sobre este deporte. “Como cirujana pediatra ortopedista y madre, esta no sería la primera opción deportiva para mi hijo”, dijo Abigail Allen, jefa de Cirugía Ortopédica Pediátrica en el Hospital Monte Sinaí de Nueva York. “El levantamiento de potencia impulsa que se levanten pesos cada vez mayores”, añadió Allen, señalando que los peligros potenciales del deporte incluyen “poner demasiado estrés en los centros de crecimiento y causar anomalías en el crecimiento”.

Sin embargo, los padres de los levantadores jóvenes, muchos de los cuales también son los entrenadores de los niños y además levantan pesas, aseguran que toman precauciones para mantener a sus hijos seguros en el gimnasio.

“La clave es el entrenamiento adecuado”, dijo Chet Nichols, de 46 años y padre de Etta. “Igual que en el fútbol americano, si tienes un entrenador que le enseña al niño a atacar primero con la cabeza, vas a tener problemas. Si le enseñas al niño a levantar peso muerto o hacer sentadillas con la espalda curva, probablemente se va a lastimar”.

Etta, que está en quinto grado, estuvo de acuerdo. Dijo que hace poco se lastimó el pulgar cuando jugaba básquetbol, pero aún no ha sufrido ninguna lesión relacionada con el levantamiento de pesas. Tampoco los deportes son su único interés. “Adora todo lo que brille. Su cuarto esta decorado con motivos parisinos y su color favorito es el rosa”, dijo Nichols.

En el Mecca Gym en Idaho, donde entrena, Etta es una estrella. “El levantamiento de pesas le ayudó a darse cuenta de sus fortalezas”, dijo Cafferty, de 27 años, su entrenador y dueño del Mecca Gym. “No solamente tiene gran fuerza física y coordinación para su edad, sino que ha aprendido mucho de sí misma a través del levantamiento de potencia: cuánto se puede presionar, cómo puede lograr las cosas que se propone y que el éxito no viene solo, sino que hay que ganárselo”.

El siguiente paso para Etta es participar en el próximo torneo anual Powerlifting World Championship organizado por AAU Strength Sports en Nevada. Aunque su meta más grande es inspirar a otros jóvenes a participar en el deporte.

“A veces, cuando estoy haciendo levantamientos, veo a algún niño que me observa fijamente como si yo fuera una persona famosa, y entonces va y le pregunta a sus papás si puede hacer lo que yo hago”, dijo. “Mucha gente ve un deporte como el levantamiento de potencia y piensa que las niñas no pueden hacer algo así; quiero demostrarles que se equivocan”.

INFO/NY TIMES

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