DESPUÉS DE 54 AÑOS E.U. IZA SU BANDERA EN LA HABANA

La ceremonia de reapertura de la embajada de E.U. en La Habana comenzó hoy con la presencia del secretario de Estado de E.U. John Kerry, que izará la bandera estadounidense en la misión diplomática por primera vez luego de su cierre en 1961.

A las 10.20 de la mañana de este histórico viernes 14 de agosto, el secretario de Estado John Kerry subió al púlpito en la entrada de la embajada de Estados Unidos en La Habana y, sacándole hierro al hito que protagonizaba, rogó disculpas por haberse retrasado unos minutos en llegar. “Se ha hecho un poco tarde, pero es un día radiante”.

Bajo un sol tropical demoledor, el primer canciller de la Casa Blanca en pisar Cuba desde hace 70 años presidió la izada de la bandera de las barras y las estrellas y llamó a fortalecer el impulso del deshielo de relaciones entre Washington y La Habana anunciado el 17 de diciembre por los presidentes Barack Obama y Raúl Castro. “Sabemos que el camino hacia unas relaciones plenamente normales aún es largo, pero precisamente por ello tenemos que empezarlo en este mismo instante”, dijo.

En un discurso de 20 minutos, Kerry, que aterrizó por la mañana poco antes del acto y regresará a Washington antes de terminar el día, ensalzó “el coraje” de Castro y Obama “de dejar de ser rehenes de la historia”. Después de mencionar algunos episodios de la tormentosa relación entre Estados Unidos y Cuba, como la invasión de Bahía de Cochinos (1961) o la Crisis de los Misiles (1962), lamentó que el conflicto entre los dos países haya durado tres décadas más desde el final de la Guerra Fría global tras la caída de la Unión Soviética. “Durante todo este tiempo las relaciones entre Estados Unidos y Cuba han seguido enclaustradas”.

En línea con el discurso mantenido por Obama desde el deshielo, Kerry recalcó que las políticas del pasado “no llevaron a una transición democrática”, apostó por incrementar la relación entre los pueblos y gobiernos de los dos países y remarcó que “el futuro de Cuba lo tienen que dibujar los cubanos”.

El compromiso de Obama, trasladó Kerry, “es dar más pasos para aligerar las restricciones para conectar a los cubanos al mundo y mejorar sus vidas”. Para ello considera que no sólo bastará lo que hagan ellos sino que será necesario que La Habana trabaje en el mismo sentido. “El embargo ha sido una calle de dos direcciones”, afirmó, “y en las dos calles hay eliminar trabas”. El discurso de Kerry fue medido y conciliador, pero no dejó pasar la ocasión de reivindicar el convencimiento de su Gobierno de que el sistema político de la isla debe cambiar: “Los cubanos estarán mejor con una democracia auténtica, en la cual puedan escoger a sus dirigentes, expresar sus ideas y profesar su fe”, afirmó.

La ceremonia, a la que asistió como representante del Gobierno cubano la responsable de asuntos estadounidense de la cancillería, Josefina Vidal, terminó con la izada de la bandera. Antes de las once de la mañana, tres veteranos marinos que se encargaron de retirarla en 1961 en plena crisis con el gobierno de Fidel Castro entregaron la enseña a los jóvenes soldados de la guardia actual de la legación y el emblema del histórico enemigo de Cuba ascendió en primera línea del icónico Malecón habanero.

Cientos de cubanos acudieron a los alrededores de la embajada. Al final, daban su opinión del acto. “Lindísimo”, “emocionante”, “excepcional”. Uno de ellos, Marta Caballero, afrocubana de 56 años con un colgante al cuello con la cara del Che Guevara —”no me lo quito, este es mi Dios”— agradecía el paso adelante dado por Obama para reencauzar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, rotas durante 54 años. “El negrito ha hecho lo que no hizo ningún blanquito”.

El encargado de negocios de la misión diplomática de E.U. en la isla, Jeffrey DeLaurentis dio la bienvenida a Kerry, el primer jefe de la diplomacia estadounidense que llega a Cuba en 70 años, al inicio del acto formal.

“Nunca pensé que vería enarbolada la bandera de E.U en este edificio. Este es el principio de un nuevo capitulo en la historia de nuestro país”, dijo DeLaurentis en su discurso.

A la ceremonia asistió la directora para Estados Unidos de la Cancillería de la isla, Josefina Vidal, quién encabezó las negociaciones para restablecer relaciones bilaterales junto con Roberta Jacobson, la secretaria de Estado adjunta de E.U. para Latinoamérica.

Luego de las palabras de DeLaurentis el poeta Richard Blanco leyó un poema titulado “Cosas del mar”.

“El mar no importa. Lo que importa es esto – que todos pertenecemos al mar entre nosotros”, leyó Blanco, quien también participó en la segunda investidura del presidente de E.U., Barack Obama, en 2013.

 

 

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