EL “FENÓMENO” LÓPEZ OBRADOR

EL “FENÓMENO” LÓPEZ OBRADOR

En el festejo por el triunfo de Morena en la pasada elección del 1º de julio, un simpatizante exclamó airadamente: ¡López Obrador es un “fenómeno”! No cabía de felicidad y lo gritaba a los cuatro vientos como si la selección nacional hubiera ganado el mundial de fútbol. A Mario se le iba la vida en cada gesticulación, en cada aliento, sus lágrimas brotaban copiosamente; era uno de los días más felices de su vida.

Quizá en el fondo Mario recordaba al gran futbolista Ronaldo Názario que maravilló a propios y extraños con su eterna sonrisa y “regates” de fantasía. De ahí que fuera bautizado como el “fenómeno” por su potencia y habilidad para anotar goles.

En la escena política, uno de los personajes más carismáticos, sin duda es López Obrador, que ha sobrevivido al inexorable paso del tiempo y a las emociones ciudadanas. Es el político más identificado para bien o para mal en la sociedad mexicana. Y las últimas cifras electorales convalidan dichas afirmaciones.

El pasado 1º de julio, López Obrador, conforme al último conteo proporcionado por el PREP (Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) del Instituto Nacional Electoral (INE) ganó con el 52.9%, mientras que Ricardo Anaya obtuvo el 22.4% y José Antonio Meade logró el 16.4% de la votación.

Un desglose de las cifras permite distinguir que López Obrador triunfó en 31 de las 32 entidades federativas, salvo el caso de Guanajuato, con un margen de victoria respecto al segundo lugar en promedio de 30.5%, Esta cifra aumenta en el caso de cuatro estados (Tabasco, Tlaxcala, Morelos y Quinta Roo) con una media de 57.4% de la votación.

Son datos impresionantes para un candidato y para un partido (Morena) de reciente creación. López Obrador fue imbatible frente a sus adversarios en la contienda electoral, inclusive si los dos candidatos rivales se hubieran juntado no hubieran hecho mella en sus números. Un verdadero “fenómeno” como declaró el ferviente Mario en los festejos del Zócalo.

Sin duda, en el transcurso de los días surgirán explicaciones de todo tipo para dar cuenta de los extraordinarios resultados. Quizá una mezcla de factores hizo posible estas cifras tan abultadas.

Estos resultados representan un formidable capital político y, al mismo tiempo, un desafío para cualquier gobernante. Las expectativas depositadas en su figura son enormes. Por lo cual, los ciudadanos, como lo harían los fanáticos de Ronaldo, estarán al pendiente de sus actuaciones y resultados. Y, al igual, que cualquier ídolo deportivo, López Obrador cargará en sus espaldas los sueños y los desencantos de sus seguidores, pero también la esperanza de millones de mexicanos.

INFO/ CUBO

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