EL ZAPATISMO EJEMPLO DE LUCHA INDIGENA

EL ZAPATISMO EJEMPLO DE LUCHA INDIGENA

Las mayores figuras de la Revolución Mexicana son Villa y Zapata, sostiene Felipe Ávila. El historiador con doctorado por El Colegio de México publica Breve historia del zapatismo (Crítica), volumen donde no sólo reseña los antecedentes y el desarrollo del movimiento agrario, también rescata sus aportaciones al presente, a pesar de que, como reconoce el académico, los partidos políticos prefieren poner énfasis en figuras como Francisco I. Madero.

 ¿Qué nos dice el Zapatismo casi cien años después?

El centenario de la muerte de Emiliano Zapata se cumplirá el 10 de abril de 2019. Será una fecha importante porque es el símbolo del agrarismo mundial. El zapatismo fue el movimiento que dio mayor contenido social a la Revolución Mexicana. Le aportó las transformaciones económicas, políticas y sociales. No solamente formuló el Plan de Ayala, el ejemplo más acabado de lo que significa la visión de los campesinos pobres. Fue el único movimiento de las corrientes revolucionarias que logró hacer una profunda reforma agraria. Su influencia llegó a Guerrero, Oaxaca, al Estado de México y al Distrito Federal.

Durante el Porfiriato, Emiliano Zapata estuvo en prisión, ¿por qué?

Por rebelde. Desde muy joven Zapata presenció las injusticias en Anenecuilco, su pueblo enclavado en el rico y fértil valle de Cuautla. Por su riqueza natural fue objeto de la codicia de las haciendas azucareras desde la época colonial. Desde el siglo XVII sufrió el despojo de su tierra y sin embargo nunca renunció a ella. Durante la Colonia los habitantes de la región lucharon por la tierra que les quitaron. A los nueve años Zapata vio como las haciendas crecieron y derrumbaron barrios enteros, por eso desde joven dio muestras de rebeldía. En el gobierno y las autoridades veía a enemigos al servicio de los hacendados. La primera vez que Zapata estuvo en la cárcel fue por un pleito en una fiesta, donde hubo un altercado. Los rurales lo apresaron y su hermano Eugenio lo liberó de la cárcel. Huyeron a Puebla durante un año. Apenas regresó a su pueblo fue apresado y enrolado en el Ejército Federal, pero a los pocos meses se escapó. En 1909 participó en una campaña política apoyando a Patricio Leyva quien competía por la gubernatura del estado. Al final Díaz impuso a Pablo Escandón y Barrón, miembro de la oligarquía de los hacendados azucareros y se vino nuevamente la represión, sobre todo contra los más pobres. Entre los perseguidos estaba Zapata.

Precisamente ubica a la bonanza azucarera de los hacendados como uno de los antecedentes del zapatismo.

Sí, el zapatismo es uno de los ejemplos más claros de la lucha de los indígenas y campesinos mexicanos que trasciende los siglos y no se apaga. Las raíces del zapatismo están el siglo XVI. Quienes fueron despojados nunca renunciaron a su propiedad original, la siguen reclamando y a pesar de sus numerosas derrotas en los tribunales nunca renuncian a ser los dueños originales de sus tierras. En la Revolución Mexicana encontraron la oportunidad de hacer justicia, de eso se alimenta el zapatismo.

En su libro plantea a Zapata como un líder contradictorio, incluso a la hora de hacer alianzas.

Zapata es un líder auténtico, una persona honesta, sin ambiciones de poder. No quiso ser gobernador de Morelos, ni aspirar a la presidencia de la república. Nunca aceptó las prebendas que le ofrecían sus enemigos para abandonar la lucha. Sostuvo nueve años de guerra civil contra enemigos más poderosos. Varios de sus compañeros y amigos perdieron la vida o claudicaron. Hubo dirigentes zapatistas que comenzaron a negociar con los enemigos y ante ellos Zapata era implacable. Otilio Montaño, quien fue el redactor el Plan de Ayala y compadre suyo, fue ejecutado. Todo esto fue minando la convicción de que iban a ganar y en algunos momentos Zapata tuvo que hacer alianzas con gente que no era revolucionaria y tenía antecedentes oscuros.

¿Cómo se lee a Zapata en el siglo XXI?

Zapata y Villa son referentes para el movimiento popular independiente, quizá a partir de 1968 lo tomaron como estandarte. El Ejército Zapatista de Liberación Nacional lo retomó en 1994 para reivindicar las causas indígenas. Si Zapata y Villa no están presentes en la discusión actual es porque los partidos políticos tienen la mira puesta en una batalla política, en un héroe importante como Francisco I. Madero pero que representa una revolución política, no social. Los principales representantes de la revolución social son sin duda Villa y Zapata. Actualmente la radicalidad de sus propuestas no está en la agenda.

La comandancia del EZLN leyó muy bien la historia de México y del zapatismo original para rescatar algunas de sus propuestas más trascendentales y que tienen que ver con poner en primer plano a la sociedad organizada, no a los partidos políticos. Si algo caracteriza al zapatismo es el énfasis que puso en la importancia de la sociedad civil. Hay una propuesta igualitaria y avanzada a su época en el zapatismo original.

INFO/ ARISTEGUI NOTICIAS

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