LAS AVES DETECTAN LAS FEROMONAS DE SUS PRESAS PARA OBTENER SU ALIMENTO

CIENCIA Y TECNOLOGÍA.- Las hembras de la polilla de invierno, Operophtera brumata, emiten feromonas para atraer al macho durante la búsqueda de pareja. Las aves insectívoras son voraces depredadores de lepidópteros, y son capaces de detectar las señales químicas emitidas por los árboles infestados por orugas gracias al olfato. Así lo revela un nuevo estudio, publicado en PLoS ONE, liderado por investigadoras del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) (España).

Para lograr su objetivo el equipo realizó el estudio en condiciones naturales en un bosque de roble melojo, Quercus pyrenaica, con una alta abundancia de herrerillos comunes, Cyanistes caeruleus, y carboneros comunes, Parus major. Colocaron modelos de plastilina de las orugas de la polilla de invierno  en ramas de roble. En la mitad de estas ramas instalaron también dispensadores de feromonas de las polillas y en otras pusieron un modelo de dispensador que no emitía feromonas. “Determinamos la atracción de las aves contando el número de orugas con signos de depredación por aves en cada rama”, explica la investigadora Irene Saavedra.

El número de orugas picadas fue mayor cuando estaban cerca de un dispensador de feromonas que cuando estaban cerca de un dispensador control. De esta manera, en 10 de los 16 árboles que tenían un dispensador de feromonas se encontraron orugas picadas por aves, mientras que solo en tres de los 16 árboles que tenían un dispensador control se encontraron signos de ataques a las orugas de plastilina.

“Los resultados nos llevan a concluir que las aves son capaces de detectar las feromonas que emiten sus presas durante la búsqueda de pareja para maximizar la búsqueda del alimento”, determina la científica.

A pesar de que tradicionalmente se pensaba que las aves carecían del sentido del olfato, o apenas lo utilizaban, cada vez más evidencias demuestran que el olfato desempeña un papel importante en la vida de las aves. Investigaciones previas del grupo de investigación han demostrado que las aves insectívoras están atraídas por los árboles infestados por orugas, y que el mecanismo responsable de esta atracción es el olfato, gracias al cual las aves son capaces de detectar los volátiles de defensa que emiten los árboles.

Los resultados de este nuevo estudio demuestran por primera vez que las aves también son capaces de interceptar las señales químicas que emiten sus presas para comunicarse intraespecíficamente. (Fuente: MNCN-CSIC)

INFO/ NCYT

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