¿POR QUÉ LOS ANIMALES SE ESTÁN MUDANDO DE HABITAT?

Imagina encontrarte cocodrilos nadando por arrecifes de coral (no suelen adentrarse en el mar), o pumas merodeando por las grandes praderas (ellos prefieren bosques de montaña). Más aventurado será toparte con orcas en los grandes ríos de Norteamérica. Esto podría ocurrir en un futuro cercano.

El cambio climático, la tala inmoderada, la ampliación de campos de cultivo y la urbanización rampante han obligado a muchas especies animales a mudarse de hábitat. El problema es particularmente grave para las que están en vías de extinción. Esto había hecho pensar a la comunidad científica que el proceso se limitaba a encontrar nuevas zonas similares a las que habían abandonado por necesidad.

Una investigación realizada por especialistas de la Universidad de Duke (UD), EUA, encontró que gracias a programas de conservación, algunas especies de grandes depredadores marinos y terrestres no solo han recuperado poco a poco sus poblaciones, además están regresado a ecosistemas que les fueron arrebatados por humanos, o que son distintos a sus nichos naturales, mostrando una gran capacidad de adaptación.

De esta manera caimanes, nutrias marinas, nutrias de río, ballenas grises, lobos grises, pumas, orangutanes y águilas calvas, entre otros tipos de depredadores, han incrementado su presencia en lugares donde comúnmente no se les veía, o donde por siglos tuvieron sus cotos de caza originales.

Uno de los involucrados en la investigación, Brian Silliman, doctor en ecología y biología evolutiva, comenta sobre este peculiar comportamiento:

“La suposición, ampliamente reforzada en medios científicos y populares, es que estos animales viven donde viven porque se especializan en su propio hábitat. Los caimanes aman los pantanos; a las nutrias marinas les va mejor en los bosques de algas en agua salada; los orangutanes necesitan selvas profundas; los mamíferos marinos prefieren las aguas polares. Pero esto se basa en estudios y observaciones realizados mientras estas poblaciones estaban en fuerte declive. Ahora que se están recuperando, nos sorprenden demostrando cuán adaptables y cosmopolitas son en realidad “.

De esta manera, Silliman y su equipo de colaboradores mencionan que ya existe evidencia que confirma la presencia de focas en climas subtropicales, o lobos en ecosistemas costeros marítimos, entre otros ejemplos.

Así que al estudiar mejor este tipo de comportamiento de adaptación, se podrá ayudar a lo conservacionistas a mejorar las condiciones de los ecosistemas que se ha colonizado nuevamente, e investigar qué otro tipo de hábitats puedan ser asegurados para convertirlos en refugios para aquellas especies que huyan de las amenazas provocadas por el clima y humanos.

INFO. muyinteresante.com.mx

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