RAZONES QUE CAUSAN AUMENTO DEL APETITO Y PESO…

DISPARATES.- ¿Fue algo que comiste? Esa dona en la oficina parecía demasiado buena para dejarla ir?
Pero ahora quieres algo más. Las bebidas azucaradas, los dulces y los pasteles no te dan energía duradera, por lo que pronto vuelves a tener hambre.

Mejores opciones: cualquier cosa con fibra, granos integrales, frutas o verduras, grasas saludables (salmón, nueces, aguacate) y proteínas magras (como huevos, frijoles, pollo a la parrilla).

Estás estresado!

Al principio, tu cuerpo elimina el hambre con una hormona llamada adrenalina. Pero si sus preocupaciones se quedan por un tiempo, su sistema aumenta los niveles de otra hormona, el cortisol.
Este puede hacer que quieras comer todo lo que te pongan enfrente.

Cuando pasa el estrés, los niveles de cortisol disminuyen y su apetito normalmente vuelve a la normalidad.

Estas sediento!

A veces, cuando piensas que necesitas comer, en realidad estás deshidratado. Así que quizás intente beber un poco de agua primero. ¿Después de haber bebido agua, todavía tiene hambre?
Necesita comer algo. Y por haber bebido agua, es menos probable que coma en exceso.
Usted “eleva” el azúcar en la sangre cuando come carbohidratos, dulces o con almidón como donas, pasteles o refrescos azucarados, estos, envían una gran cantidad de azúcar a tu sistema a la vez.
Entonces, su cuerpo libera la hormona insulina, que ayuda a que sus células la usen como combustible o la almacenen, en forma de grasa, para utilizarla más adelante.

Pero esa saturación de azúcar puede hacer que su cuerpo produzca más insulina de la que necesita. Eso puede reducir demasiado el nivel de azúcar en la sangre y provocarle hambre.

Usted podría tener diabetes!

Esta condición significa que su cuerpo tiene un problema para utilizar y administrar la energía. Puede tener hambre porque su cuerpo piensa que necesita más combustible. Pero el verdadero problema es que tiene problemas para transformar los alimentos en combustible.

“Polifagia” es la palabra que los médicos usamos para definir el hambre extrema y puede ser un síntoma de diabetes. También puede perder peso, orinar más y sentirse más cansado. Si tiene alguno de estos síntomas debe acudir con un médico.

Usted tiene niveles bajos de azúcar en la sangre!

Los médicos lo llamamos hipoglucemia. Significa que no hay suficiente combustible o glucosa en la sangre y puede hacer que se sientas cansado, débil o mareado. Puede suceder si no ha comido con frecuencia o por haber dejado de comer periodos prolongados. Si tiene estos síntomas, es recomendable comer algunos carbohidratos, de preferencia compuestos.
Es posible que deba comer un poco más, o es posible que deba ajustar su medicamento para evitar que ocurra la hipoglicemia.

Estas embarazada!

Mientras que algunas futuras mamás se sienten demasiado mareadas para comer mucho en las primeras semanas, otras pueden sentir que tienen hambre todo el tiempo. También pueden desear nuevos alimentos o sentir asco ante la idea de comer cosas que solían comer.
Si cree que esa podría ser la razón de apetito y malestar, un kit de prueba de embarazo que consigue en cualquier farmacia le puede decir si ese es el caso. Si es así, consulte a su médico para confirmar los resultados.

Usted come demasiado rápido!

Cuando devoras tu comida, es posible que no le des suficiente tiempo a tu cuerpo para darte cuenta de que estás satisfecho.
Comer despacio también es más satisfactorio, por lo que comes menos. Puede ayudar a concentrarse: tome mordidas más pequeñas, mastique bien y disfrute de su comida.

Tome unos 20 minutos por lo menos en cada alimento y vea si todavía tiene hambre.

Su comida no satisfizo!

Unos científicos diseñaron el “índice de saciedad”. Los alimentos mejor clasificados satisfacen mejor su apetito con las mismas calorías. Por ejemplo, las papas asadas son mucho sacian mucho más que las papas fritas.

Usted vio o olió algo sabroso!

Tal vez vio un anuncio de un helado u olió galletas recién horneadas al pasar por la panadería del supermercado. Eso podría ser suficiente para que quiera comer, ya sea que su cuerpo tenga hambre o no.

Intente notar estos factores desencadenantes y luego decida qué hacer.

Sus emociones la controlan!

Muchas personas recurren a “alimentos confortantes” cuando están molestos, aburridos, tristes o deprimidos. ¿Analice cuál es su estado de ánimo justo antes de comer? Si no está realmente hambriento, intente hacer algo que disfrute y NO coma.
Y si nota que a menudo se siente triste, estresada o ansiosa, puede hablar con su médico o un consejero para planificar formas saludables de manejar esas emociones.

Usted tiene una tiroides hiperactiva!

Si es el caso, puede hacerle sentir cansado, nervioso, malhumorado y hambriento todo el tiempo. Hable con su médico si nota alguno de estos síntomas.

Si descubre que tiene un problema de tiroides, generalmente puede tratarlo con medicamentos o cirugía, o ambos.

Tomas algún medicamento!

Algunos medicamentos pueden afectar su apetito. Estos incluyen algunos que se usan para tratar la depresión o los trastornos del estado de ánimo, junto con ciertos antihistamínicos, antipsicóticos y corticosteroides. Informe a su médico si tiene más hambre después de iniciar con un nuevo medicamento.

Pero no deje de tomarlo por su cuenta.

No duerme lo suficiente!

La falta de sueño puede cambiar el equilibrio de las hormonas del hambre (leptina y grelina) de una manera que puede hacer que desee comer más. También puede hacer que sea más probable que busque bocadillos que tengan más calorías y más grasa para satisfacer ese impulso.

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