Señala Amnistía Internacional, que el trato que recibe “El Chapo”, es “innecesariamente severo”.

Aunque todavía ni lo han visto, en Amnistía Internacional alertan sobre los tratos que recibe Joaquín El Chapo Guzmán. Ellos todavía no lo saben, pero por lo que les han dicho los de la defensa del narcotraficante, las condiciones en las que se tiene recluido a quien fuera el criminal más buscado por Estados Unidos, son “innecesariamente severas y violan las normas internacionales a favor de un trato humano”.

De acuerdo con los abogados de Guzmán Loera, durante su encierro en Estados Unidos, su cliente ha agudizado los padecimientos que cargaba desde México: un severo trastorno de ansiedad que, incluso, le dificulta respirar, le provoca dolores de garganta e intensos dolores de cabeza.

Además, para que vean que la música banda no deja nada bueno, la defensa de quien fuera líder del Cártel de Sinaloa señalan que El Chapo  ya sufre alucinaciones auditivas, “se queja de escuchar (“El pasito perrón”) música en su celda incluso si tiene la radio apagada”. Sin embargo, de acuerdo con el psicólogo de la cárcel, lo que Guzmán escuchó era la radio de uno de los miembros del personal.

Ya que lo anterior suena grave, los de Amnistía Internacional (AI) desean entrevistar al friendzoneado criminal, para comprobar qué tan verdaderos son los maltratos que dicen recibe. Además de solicitar permiso para tener acceso al Centro Correccional Metropolitano, ubicado en Nueva York, el grupo defensor de los derechos humanos externó su preocupación por las versiones que circulan, respecto al deterioro de la salud del criminal.

Sobre el asunto, la fiscalía federal estadounidense no se ha pronunciado. Sin embargo, anteriormente las autoridades señalaron que las condiciones en las que está recluido Guzmán Loera son las apropiadas… tomando en cuenta que se trata de un hombre que logró huir en dos ocasiones de cárceles que, supuestamente, eran de alta seguridad. Además, señalaron que las condiciones de aislamiento en las que lo tienen guardado no son de a gratis: de acuerdo con La Jornada, mientras estaba en México, Guzmán se comunicaba con códigos, ofrecía sobornos y se hizo de sus mañas para, aun entambado, pudiera seguir controlando sus negocios criminales.

Por otra parte, según Bloomberg, parece que después de su roce con estrellas de Hollywood (y Televisa) el buen Chapo le agarró gusto a las cámaras, ya que otra de sus peticiones es que le dejen dar entrevistas a medios. No por ver si así le da una visitadita Kate del Castillo, sino porque quiere que el jurado conozca su verdad y se den cuenta que “él es inocente”.

Sopitas.com

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