En Huauchinango, Puebla, las labores para localizar al menor Liam Tadeo, desaparecido tras las intensas lluvias que azotaron la zona en octubre, siguen activas aunque con un operativo reducido en personal y recursos.
Liam, de 6 años, desapareció luego de que un deslave arrastrara su vivienda en la colonia Piedras Pintadas la noche del 9 de octubre. Su abuela fue localizada sin vida entre los escombros, pero del menor aún no se tiene rastro.
Desde ese momento, un equipo conformado por autoridades estatales, municipales y federales, además de brigadas de rescate, inició la búsqueda por tierra, agua y aire, con el objetivo de revisar ríos, presas, cauces y zonas de difícil acceso en la Sierra Norte.
Reducción del operativo
Sin embargo, según lo informado por las autoridades municipales, la búsqueda se limitará a este mes debido a la falta de equipo especializado, lo que ha generado preocupación entre familiares y ciudadanos.
Pese a ello, el gobierno estatal, a través del titular del ejecutivo, reiteró el compromiso de mantener las labores hasta agotar todos los recursos posibles.
La familia de Liam, junto con vecinos y colectivos civiles, ha solicitado que no se suspendan las labores de rescate. En recientes manifestaciones han demandado a las autoridades —municipales, estatales y federales— que mantengan viva la esperanza de encontrar al menor.
La madre de Liam ha pedido a la ciudadanía y a quienes tengan cualquier tipo de información, por mínima que parezca, que la hagan llegar de inmediato, con la esperanza de hallar a su hijo.
El operativo en curso incluye búsquedas en zonas inundadas, revisión de cauces, cortes de tierra y patrullajes en comunidades cercanas. Participan elementos de la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado, Protección Civil, Guardia Nacional, Bomberos, así como brigadas con binomios caninos, drones, embarcaciones y maquinaria especializada.
La historia de Liam se ha convertido en un símbolo de la lucha por conocer verdad y justicia en medio de una tragedia que afectó a decenas de familias en la Sierra Norte. La amplía comunidad de Huauchinango —y del estado— permanece alerta, con la esperanza de que esta búsqueda no termine mientras haya una mínima posibilidad de hallazgo.
