Tehuacán, Puebla.-
Ante los hechos ocurridos el día de hoy en la ciudad de Tehuacán, consistentes en una movilización, bloqueo de vialidades y paro de actividades mediante el uso de trabajadores, camiones e infraestructura de la empresa Socorro Romero Sánchez, S.A. de C.V. (SRS), me permito informar a la opinión pública lo siguiente:
Deslinde absoluto de actos de presión.
Me deslindo de manera total, expresa y categórica de cualquier acto de presión social, movilización, acarreo, paro de labores, uso de recursos empresariales o bloqueo de calles que tenga como finalidad exigir la liberación de Miguel Ángel Celis Romero.
Estas acciones no fueron convocadas ni autorizadas por mí, son ajenas a mis principios personales y empresariales, y han generado un daño real a trabajadores, clientes, proveedores y a la economía local de Tehuacán. Utilizar a los trabajadores como instrumento de presión es una práctica irresponsable que lastima directamente a miles de familias.
Mensaje directo a las y los trabajadores.
A las trabajadoras y trabajadores de la empresa quiero dirigirme de manera clara y directa:
No se dejen engañar. Sus empleos no están en riesgo, nadie perderá su trabajo porque una persona enfrente un proceso legal.
Lo que hoy ocurre no es un conflicto laboral, ni tiene relación alguna con sus derechos, salarios o fuentes de empleo. Se trata de un litigio estrictamente entre particulares, que debe resolverse en los tribunales y conforme a la ley.
Es falso y profundamente irresponsable hacerles creer que su estabilidad laboral depende de la liberación de una persona. Ese mensaje busca generar miedo y manipulación para forzarlos a participar en acciones que no les corresponden y que solo benefician intereses personales.
Los trabajadores no deben ser utilizados como escudos ni como herramienta de presión. Su trabajo, su dignidad y su tranquilidad merecen respeto, “No es un conflicto laboral”.
Reitero: no existe conflicto laboral alguno.
La situación que hoy se intenta presentar como un problema social o sindical no lo es. Es un conflicto legal entre particulares que debe resolverse por la vía institucional, no mediante marchas, bloqueos ni paros forzados.
Las decisiones corresponden a las autoridades. Quiero ser claro con trabajadores, clientes, proveedores y con la ciudadanía en general:
-Nadie en una manifestación puede determinar la culpabilidad o inocencia de una persona. Esa facultad corresponde exclusivamente a las autoridades competentes, mediante el debido proceso.
-Cualquier inconformidad cuenta con vías legales suficientes. Sustituir la defensa jurídica por presión social es inadmisible en un Estado de Derecho.
Uso indebido de recursos empresariales.
Resulta especialmente grave que para esta movilización se hayan utilizado recursos de una empresa donde Miguel Ángel Celis Romero no es el único propietario.
Tras el fallecimiento de mi padre, Miguel Ángel Celis Romero se ha negado a reconocer mis derechos de socio. Desde hace años he acudido a las instancias legales para exigir dicho reconocimiento.
Utilizar hoy recursos de esa empresa para presionar a las autoridades confirma una conducta reiterada de abuso y apropiación indebida.
Compromiso con el Estado de Derecho.
Soy una persona apegada a la ley, a las instituciones y al Estado de Derecho. Creo en los procesos legales y en la resolución pacífica de los conflictos. Lamentablemente, el diálogo nunca fue aceptado, porque la intención siempre fue quedarse con el control total de la empresa.
Mensaje de certeza a clientes y proveedores.
Junto con mi familia, participo como socio en diversas empresas de reconocido prestigio en Tehuacán, que en conjunto generan empleo para más de 7,000 familias y operan con normalidad, orden y respeto.
La única disputa existente es en la empresa donde soy socio con mi tío. Además, he impulsado nuevos proyectos empresariales en la región con la proyección de generar al menos 1,000 empleos adicionales hacia 2027.
La ley no se evade con marchas, si Miguel Ángel Celis Romero o su defensa consideran que existen irregularidades, cuentan con instancias legales estatales, federales e internacionales para hacerlas valer.
Lo que no es válido, ni legal, ni moral, es intentar evadir la justicia utilizando a los trabajadores como escudos, paralizando empresas y afectando a terceros inocentes.
Reitero mi llamado a la calma, al respeto institucional y a la legalidad, así como mi rechazo absoluto a cualquier acto que ponga en riesgo la estabilidad social y económica de Tehuacán.
Atentamente,
Alfonso Celis Enecoiz



Facebook Comments