Puebla, Pue.- La desaparición de Leonardo Escobar, ocurrida el 2 de enero en Apodaca, Nuevo León, volvió a colocar bajo escrutinio a las autoridades luego de que la comunidad de la IBERO Puebla se manifestara para exigir avances reales en su localización.
Solo después de la protesta, el Gobierno de Puebla confirmó que colabora con autoridades neoleonesas mediante entrevistas a personas cercanas al joven, una medida que, para estudiantes y familiares, refleja la falta de acciones oportunas y una coordinación deficiente entre entidades.
La movilización universitaria subrayó la exigencia de que los gobiernos estatales asuman con mayor seriedad la crisis de desapariciones, demandando procesos de búsqueda inmediatos, información clara y un acompañamiento real a las familias, quienes continúan esperando respuestas.

Facebook Comments