VALENTINA TERESHKOVA LA PRIMERA MUJER EN EL ESPACIO

VALENTINA TERESHKOVA LA PRIMERA MUJER EN EL ESPACIO

Disparates.-En 1963, la cosmonauta Valentina Tereshkova se convirtió en la primera mujer en viajar al espacio a bordo del Vostok 6. Texto por Francisco Herrera Coca

El 14 de octubre de 1957, a bordo de un cohete R-7, la Unión Soviética lanzó el primer satélite: el Sputnik. Con ello daba por iniciada la carrera espacial, donde alternaría logros con su gran rival ideológico, Estados Unidos.

El siguiente paso era enviar humanos al espacio. De nuevo los soviéticos se impusieron, cuando el 12 de abril de 1961 Yuri Gagarin se convirtió en el primer hombre en salir de nuestro planeta.

Miles de niños y jóvenes soñaban con viajar al espacio. Una de ellas era la rusa Valentina Tereshkova, una joven obrera de una fábrica textil quien, tras seguir la gran aventura de Garin, escribió una carta a las autoridades con la que pidió ser tomada en cuenta para futuras exploraciones. 

SURCAR LOS AIRES

Desde pequeña, Valentina (nacida en 1937) había soñado con surcar los aires, lo que había llevado a inscribirse en el club de paracaidismo de Yaroslavl, una ciudad ubicada a poco más de 20 kilómetros de su pueblo, Maslennikovo.

Durante ese periodo realizó más de cien saltos, algunos de ellos en plena noche con casi nula visibilidad; otros sobre el majestuoso río Volga, cuyo afluente colindaba con la ciudad.

Valentina trabajaba en la fábrica textil local al lado de su madre, Elena Fyodorovna. Su padre, asesinado durante la Segunda Guerra Mundial.

Pero un día, en respuesta a su solicitud, recibió una invitación para conformar una nueva misión espacial; le dijo a su madre que asistiría a un curso de paracaidismo y partió rumbo a Moscú, donde al lado de otras 400 candidatas fue entrevistada y realizó las pruebas médicas, las cuales aprobó sin problemas.

De las cientos de interesadas, sólo cinco fueron invitadas a la Ciudad de las Estrellas, un pueblo cerca de Moscú, el centro neurálgico del programa espacial soviético.

Valentina Tereshkova
Valentina trabajaba en la fábrica textil local al lado de su madre, Elena Fyodorovna. Foto: Central Press/Getty Images)

LAS CINCO FINALISTAS

Los estadounidenses planeaban poner a una mujer en órbita, por lo que no había tiempo que perder.

Las elegidas no necesitaban saber pilotear, pues la cápsula en la que viajarían era programada con un plan de vuelo desde antes de despegar.

Pero sí había una habilidad crucial para realizar la misión: la elegida debía ser una buena paracaidista, ya que la tripulante debía saltar antes de que la cápsula aterrizara, de lo contrario el impacto la mataría.

Las cinco mujeres seleccionadas cumplían con ese requisito, además de compartir las principales características físicas que requería la misión: tener menos de 30 años, medir menos de 1.70 metros, pesar menos de 70 kilos y tener buena condición física.

Valentina enfrentó una difícil competencia:

  • Irina Solovyova, miembro del equipo nacional de paracaidismo.
  • Tatyana Kuznetsova, la más joven del grupo, de sólo 22 años, era una experta paracaidista.
  • Valentina Ponomaryova, se había graduado como piloto en el Instituto de Aviación de Moscú.
  • La otra candidata, Zhanna Yorkina, era profesora de escuela y, junto con Valentina, parecía la menos indicada para realizar el viaje.

Las cinco aspirantes se sometieron a las mismas pruebas que realizaban los hombres, lo mismo en la máquina centrífuga que expone a los astronautas a una presión de ocho veces la fuerza de gravedad de nuestro planeta, que en vuelos con gravedad cero y ejercicios bajo el agua.

Valentina Tereshkova destacó en las pruebas físicas pero sufrió con los cursos de aeronáutica e ingeniería que tomaron como parte de su entrenamiento.

Las cinco recibieron el grado de subtenientes de la Fuerza Aérea Soviética y Tereshkova y Ponomaryova fueron elegidas para viajar a bordo de las cápsulas Vostok 5 6.

Pero la política complicó los planes: de última hora se decidió que sólo una mujer viajaría al espacio, y la otra cápsula sería ocupada por un hombre, Valery Bykovsky.

Para la mayoría, Ponomaryova era la candidata ideal. Si bien reunía las cualidades técnicas, Tereshkova demostraba la igualdad que proponía el sistema comunista, donde una obrera, hija de un granjero y una obrera, podía ser elegida para una misión espacial.

Otro factor a favor de Tereshkova fue su actividad años atrás en la Liga de la Juventud Comunista. Se dice que incluso el primer ministro soviético, Nikita Kruschev, tuvo que ver con la decisión final. Sólo había un asiento y éste fue para Valentina. 

EL SECRETO DE CHAIKA

El 16 de junio de 1963, Valentina Tereshkova arribó al Cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán (en ese entonces parte de la URSS).

Dos días antes había despegado la otra cápsula con Bykovsky dentro, y ahora Valentina, cuyo nombre clave era “Chaika” (Gaviota), se colocaba el traje espacial color naranja, modelo SK2, diseñado especialmente para ella, y abordaba la Vostok 6, una cápsula con una cabina de 2.3 metros de ancho que sería llevada al espacio en un cohete R-7.

El despegue no tuvo problemas y minutos después la URSS se anotó una gran victoria al convertirse en el primer país en enviar a una mujer al espacio.

Durante 70 horas y 50 minutos la cosmonauta de 26 años dio 48 vueltas al planeta Tierra. Durante los casi tres días que duró la misión, Valentina tomó notas, fotos y filmó parte del trayecto; además realizó una serie de experimentos con plantas y pequeños animales a bordo.

Curiosamente, lo más complicado de la misión fue comer; el espacio le provocó indigestión y vómitos. Esto se sumó a un fuerte dolor en su hombro por el peso del casco. Aquello no fue un viaje placentero.

Pese a todo, la misión marchó sobre ruedas y Valentina daba una nueva vuelta al planeta cada 88 minutos.

Pero todo esto estuvo a punto de acabar en desastre: la órbita de la cápsula estuvo mal calculada desde antes de su despegue. Valentina se percató del error, así que tomó el control manual y se puso a salvo.

La Vostok 6 reingresó a la atmósfera terrestre y ella se lanzó en paracaídas poco antes del impacto con la superficie. La debilitada joven fue arrastrada por el viento, lo que modificó su trayectoria y le dejó como recuerdo un moretón en el rostro. 

Valentina Tereshkova

Valentina Tereshkova, quien se convirtió en la primera mujer en el espacio, fotografiada en su traje espacial poco antes de despegar. (Foto de Central Press / Getty Images)

DE VUELTA A LA TIERRA

Valentina Tereshkova visitó varios países para promover el programa espacial soviético. Se graduó como piloto e instructora en la Academia de la Fuerza Aérea y se tituló como ingeniera. Y recibió el título de “Héroe de la Unión Soviética”.

A los pocos meses de su viaje, Tereshkova se casó con otro cosmonauta, Andriyan Nikolayev, aunque este matrimonio tuvo tintes políticos.

Como miembro del Partido Comunista, tuvo una importante carrera política. Fue diputada y tuvo cargos de gobierno, y llegó a ser muy influyente en la vida de su país.

Tras la desintegración de la URSS en 1990, tuvo varios cargos en Rusia, el último en 2013, como encargada de Asuntos Internacionales del Parlamento.

A sus 83 años, mantiene una buena relación con el presidente ruso Vladimir Putin, a quien le comentó que estaría dispuesta a ser parte de un viaje al planeta Marte.

Texto publicado en revista Muy Interesante México.
Valentina Tereshkova
La cosmonauta rusa retirada Valentina Tereshkova, posa para fotografías antes de un evento en el Museo de Ciencias el 15 de marzo de 2017 en Londres, Inglaterra. Foto: Leon Neal/Getty Images)

 

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